Interesante, encontramos otra debilidad del prd, su pavor a la transparencia
El 24 de noviembre de este año, la Suprema Corte de Justicia de la Nación, ordenó a la asamblea legislativa del D.F. (de mayoría perredista) reinstalar a María Elena Pérez-Jaén en el Instituto de Acceso a la Información del D.F.
Un mes después, los perredistas se siguen haciendo tontos para no cumplir con la orden del Poder Judicial. Ahora el Juez Undécimo de Distrito en Materia Administrativa ordenó a la asamblea legislativa del D. F. la reinstalación, en un plazo de 24 horas. “Requiérase a las autoridades responsables para que en un plazo de 24 horas remitan copia certificada y legible de las constancias con las que acrediten el cumplimiento dado a la sentencia dictada en el presente asunto” Si vuelven a desacatar la orden, se iniciará un proceso contra la asamblea legislativa.
Todo lo que han hecho los diputadheces, es cambiar el nombre de Consejo de Información Pública, a Instituto de Acceso a la Información Pública del Distrito Federal. Pusieron a cinco idiotas útile$, totalmente dispuestos y dóciles a obedecer la voz del amo peje. Ahora, tienen que quitar uno o aumentar a siete, para que hayan 6 opiniones en contra de María Elena.
Los perredistas le tienen miedo
El barco perredista ya está haciendo agua, su mal es de origen. Su estructura está formada por viles rufianes metidos a políticos, en su naturaleza está hacer tranzas; sus intereses personales están totalmente por encima de los intereses del prd y sobretodo, de México. Sus tribus están en pugna, el prd está penetrado por el narco y el crimen organizado. Todos los días surgen noticias de sus porquerías, de la manera como manejan el dinero y los recursos de la ciudad, de su pésima administración. Son cínicos y ahora están muy ricos.
En este contexto, el trabajo honesto y concienzudo de María Elena Pérez-Jaen, puede resultar demoledor para el prd, cuyos índices de popularidad caen todos los días. En el peje-perredismo, se le ha dado extrema importancia al manejo y manipulación de medios, a quienes compran o intimidan; para el peje-prd, su sostenimiento depende de como los vea la gente.
