El presupuesto nacional, la manera ilógica de vivir
Examinar el presupuesto es muy desalentador, es ver con mucha tristeza la manera como desperdiciamos nuestros recursos y posibilidades. La manera como los mexicanos se desentienden de sus intereses y destino es pavoroso. Unos cuantos vivales se aprovechan y acumulan riqueza que ni en su décima generación se podría acabar.
Un rubro: los fondos destinados a los gobiernos estatales. 690,000,000,000 para el 2007. No hay un sólo gobierno estatal en el país que sea autónomo y autosufiente económicamente. Ni el Estado de México ni Nuevo León, con tanta industria, son capaces de mantenerse a sí mismos. Todos los presupuestos de los estados dependen en un 90, 95% de las aportaciones federales. Las aportaciones federales provienen en buena parte de las exportaciones petroleras.
La institución madre de las instituciones en el mundo es la Iglesia Católica, fué la primera y es jerárquica. Su regla de oro es que cada entidad deber ser autónoma económicamente y además mocharse. Esto es, cada parroquia tiene asignada una zona; la parroquia recibe sus únicos ingresos de las aportaciones de los feligreses de su zona y tiene que arreglárselas con eso. El párroco es la autoridad máxima en cada parroquia y organiza su equipo administrativo como mejor pueda. Para que los feligreses quieran aportar fondos, el párroco tiene ganarse en serio las aportaciones voluntarias, dando a cambio un extenso catálogo de servicios. Muchos párrocos tienen otros trabajos para poder darse sus gustos, como comprarse un carro, viajar, discos, libros, etc., son gente bastante estudiada y culta, hablan varios idiomas por lo que no tienen problema en encontrar trabajos académicos o administrativos. Su jefe directo es el obispo y cuando ve que un párroco resulta incapaz, lo sustituye de inmediato sin más trámite o explicaciones. La Iglesia puede no ser demócrata pero sí es funcional y realista. Otras religiones funcionan de forma similar.
Los gobernadores estatales, llegan gracias a un padrino, generalmente el gobernador anterior (para tapar las tranzas). Como llega al poder en una "elección popular", no se le puede quitar aunque sea el bruto de brutos. Para sus gastos, que puede manejar sin mucha rendición de cuentas, recibe de la federación un 90% y del total de las aportaciones de sus "feligreses" sale un dudoso 5 al 10%, en un estado de dependencia económica total. Usualmente el virrey o gobernador termina su período con una enorme riqueza "que ya tenía" en dinero, incontables posesiones, propiedades y negocios en su estado o en otros países. Los habitantes del estado semejan una comunidad de vacas pastando a las que no les interesa mucho el rápido enriquecimiento inexplicable del señor gobernador y sus secuaces.
Los municipios, andan en el mismo canal. Hay presidentes municipales que cuando salen arrasan con todo, autos, camionetas, equipo de cómputo, cajas chicas, cajas grandes, mesas, sillas, vasos, lápices y todavía dejan deudas para que las pague el que va a entrar. ¿Cuántos municipios son autosuficientes económicamente? si los hay, son pocos.
La reforma fiscal debería empezar por un municipio autónomo económicamente, blindado contra la corrupción y que sea capaz de aportar recursos al gobierno estatal. El gobierno estatal (blindado contra la corrupción) debería aportar recursos al gobierno federal. Estoy hablando de otra visión de México, perfectamente posible, donde no hay cabida para vivales y pillos.
Hablo de un México RESPONSABLE, con 2,445 municipios RESPONSABLES y AUTÓNOMOS, con 32 estados RESPONSABLES y AUTÓNOMOS, todos creativos y productivos, respetando nuestra madre tierra.
Los que no puedan, que se hagan a un lado.
