Bendita tecnología, hay pruebas contra los appos y los de la sección 22
Publica Crónica la noticia de que un Juez oaxaqueño obsequió órdenes de aprehensión contra algunos de la pandilla de haraganes de la sección 22, su líder enrique rueda pacheco, el de la casita de 800,000 dólares y de 50 appos, por los destrozos que cometieron en las oficinas del congreso de Oaxaca el 5 de junio del 2006. (faltan todavía los cargos por los incendios y destrozos de noviembre). Los acusan del delito de robo calificado con violencia. Las cámaras de seguridad filmaron a los simios-vándalos, que siguen diciendo que ellos no fueron, que fué ulises ruiz.
Aparecen en el video la mayoría de la comisión negociadora que venían de hipócritas a hacer perder el tiempo a todos en gobernación. Como el miedo no anda en burro, los que tienen cola que les pisen ya corrieron a sacar amparos. Entre los asnos vándalos están: oledo Aquino, Luis Fernando Canseco Girón, Enrique Rueda Pacheco, Alma Delia Santiago Díaz, Carlos Villalobos Antonio, Carlos Solórzano Gómez, Ezequiel Rosales Carreño, Pablo Sánchez Esteva, Bernabé Jiménez Ríos, José Antonio Hernández Santos, Leonel Márquez Jiménez, María Esther Cordero Solís, Augusto Reyes Medina, Juan Pedro Paredes Chan e Isidro Sánchez Santiago.
Fragmento de una caricatura del genial Paco Calderón
Asimismo, se suman a la larga lista de dirigentes provisionales de la APPO que solicitan protección Juan Sosa Maldonado, dirigente de la Organización de Pueblos Indígenas Zapotecos (OPIZ), así como Raúl Gatica Bautista, dirigente del Consejo Indígena Popular de Oaxaca (CIPO) y Fortino Sebastián Cruz, entre muchos más.
La víspera, Enrique Rueda Pacheco solicitó la protección de la justicia federal “por delitos que le fincaran responsabilidad durante el pasado conflicto” y la misma suspensión de las órdenes de aprehensión fue solicitada por los otros miembros de la APPO, según su participación documentada en el expediente 135/2006.
Por desgracia, ni con cadena perpetua para estos barbajanes se le podrá recuperar lo perdido a Oaxaca y a sus niños.
