Del peje y sus incongruencias

Por Pablo Hiriart

 
 
El PRD, López Obrador y toda esa familia conocida como Frente Amplio Progresista preparan movilizaciones contra el alza al precio de la tortilla.
Están en lo suyo. Es una buena causa. Y les encanta marchar.
Lo que no se entiende bien es qué van a decir por el incremento al precio de la tortilla.
Porque si se les hubiera hecho caso de cerrar la frontera a las importaciones de maíz o aumentar su gravamen, el precio hoy sería, seguramente, el doble o el triple.
Lo que hay que hacer es exactamente lo contrario a lo que López Obrador proponía: importar más para frenar la especulación que se ha desatado en México.
A este problema no es ajena la existencia de un monopolio que la prensa de López Obrador no se atreve a llamar por su nombre.
Y, hay que decirlo, López Obrador recorre el país con una súbita y febril actitud enemiga de los monopolios que no tiene un ápice de credibilidad.
Está furioso contra los monopolios… ahora, ya que perdió las elecciones. Pero en campaña nunca los mencionó como un freno al desarrollo nacional.
Y cuando gobernó la capital del país los consintió, coqueteó con ellos, les dio a ganar muy buen dinero público, se fotografiaba con las cabezas de esos monopolios y les hablaba de tú a los capitostes del sector monopólico de la economía para dar a entender que eran sus amigos.
¿De cuándo acá López Obrador salió muy gallo contra los monopolios?
En cada discurso se lanza contra ellos. ¿Por qué ahora?
Duro está López Obrador contra el monopolio de la telefonía que encabeza el consorcio de Carlos Slim.
¿Y por qué nunca lo mencionó en campaña?
Al contrario, durante su gobierno López Obrador le entregó el Centro Histórico de la Ciudad de México a Carlos Slim.
Lo invitaba a todos su actos, a los que algunos de ellos efectivamente asistía el ahora aborrecido capitán de un monopolio impresentable.
Sí, Slim tiene un monopolio que encarece los servicios de telefonía en México y por eso una llamada de teléfono fijo a un celular es 134 por ciento más cara aquí que en Estados Unidos.
Apenas ahora se acuerda López Obrador que en México pagamos 260 por ciento más que en Estados Unidos por el internet de banda ancha.
Que pagamos 230 por ciento más por llamadas de larga distancia nacional.
¿A poco no sabía eso López Obrador cuando estaba en campaña?
¿No tenía la menor idea de cómo Slim se ha convertido en el segundo hombre más rico del mundo, a “sólo” siete mil millones de dólares de distancia de Bill Gates?
Cuando se reunía con él, cuando lo agasajaba, cuando lo presumía en sus caminatas por el centro, ¿no sabía con quién se paseaba para ser retratado?
López Obrador montó en cólera contra Slim porque el empresario se deslindó de él cuando no aceptó el resultado de las elecciones, tomó Reforma y empezó a echar improperios con ventilador.
Fue un rompimiento por motivos personales, y no porque Slim sea la cabeza de un monopolio.
En sus nuevos discursos, en que arremete contra los monopolios que efectivamente existen en el país, López Obrador se lanza contra Cemex de Lorenzo Zambrano.
En todos los mítines se le va al cuello a Cemex.
¿Por qué? ¿Hasta ahora viene a descubrir que pagamos 223 por ciento más que los estadunidenses por el cemento gris?
¿De dónde le salió la ira contra el monopolio del cemento?
En campaña nunca lo mencionó.
Y como jefe de Gobierno le dio a ganar a Cemex con contratos considerados leoninos para la ciudad.
A Cemex le hizo el favor de recibirle cemento para los segundos pisos, a cambio de predios en la zona dorada Santa Fe que valen oro.
Así se comportó con los monopolios cuando fue gobernante y cuando fue candidato.
Y ahora, de pronto, le subió la fiebre antimonopólica. ¿Se puede creer en su sinceridad?
A Televisa está duro y dale con el asunto del monopolio.
En cada discurso les suena. Tremendo contra el consorcio de Emilio Azcárraga Jean.
Pero cuando fue jefe de Gobierno les pagó hasta las ganas.
La auditoría de la Contaduría Mayor de Hacienda de la Asamblea del DF detectó e hizo público que el gobierno de López Obrador pagó a Televisa por spots que nunca salieron al aire.
Estaba feliz con “Emilio”, como familiarmente le decía.
Y desde luego tenía un trato de primera en Televisa.
Entrevistas extensas, como a nadie.
Y nunca dijo acuso de monopolio a esa empresa a la que, dicho sea de paso, debería tenerle gratitud. Además, Televisa dejó de tener el monopolio de la televisión comercial en 1993.
López Obrador rompió con Televisa y se acordó del discurso anti monopolios, cuando la televisora no lo siguió en su aventura de desconocer al gobierno constitucional.
Su ruptura no fue por la existencia de un monopolio, sino por una razón personal.
En su nuevo traje, López Obrador grita a todo pulmón contra el abandono al campo.
Sí, claro que se ha abandonado al campo.
¿Y dónde estaba y con quiénes estaba López Obrador cuando se relegaba al campo.
El sábado José Carreño publicó en estas páginas que en el gobierno de Ernesto Zedillo, entre 1995 y 2000 se desplomó el programa de apoyos al sector rural: el presupuesto de Procampo cayó de dos mil millones de dólares en 1994 a menos de 500 millones en 2000.
Además —continúa Carreño—, se le quitó el apoyo a más de 600 mil campesinos y se redujo la superficie apoyada en 100 mil hectáreas.
Recordemos también que en el gobierno de Zedillo quitó del padrón de beneficiarios de tortilla gratuita a un millón de niños.
¿Dónde estaba entonces el ahora indignado López Obrador por el abandono al campo?
Era presidente del PRD, y como tal declaró que él y su partido serían soldados para defender al presidente Zedillo de fuerzas oscuras, según se registra en una memorable declaración suya hecha en Veracruz y recogida a ocho columnas por La Jornada.
Nada dijo contra el desmantelamiento del apoyo al campesino.
Ahora va a hacer una marcha a favor de los campesinos y en contra del alza a la tortilla.
Que marche, pero… ¿qué va a decir?
Tal vez repita lo que dijo el sábado en Zacatecas: “el incremento al precio de la tortilla no tiene que ver con especulaciones ni nada parecido, sino con la dependencia que México tiene de Estados Unidos”.
Después acusa al monopolio de Maseca que “controla el 85 por ciento (sic) de la comercialización de la harina de maíz”.
Entonces, ¿el problema es la dependencia de EU o el monopolio de Maseca?
No tiene la menor idea de lo que dice.
En México la tortilla se hace con maíz blanco, del cual somos autosuficientes.
Aquí se producen 20 millones de toneladas anuales de maíz, de las cuales 18.7 millones son de maíz blanco.
Para consumo humano se necesitan diez millones de toneladas de maíz blanco al año.
Hay de sobra. Por eso se han autorizado exportaciones. Y hay quienes lo destinan al consumo animal.
Donde no somos autosuficientes es en la producción de maíz amarillo (1.3 millones de toneladas al año), que sirve para forraje de aves, ganado vacuno y otros animales de engorda.
Lo que tenemos, efectivamente, es un monopolio en la harina de maíz.
Maseca controla el 80 por ciento (y no 85 como dice AMLO), mientras que el 20 por ciento restante es abastecido por 70 mil tortillerías de nixtamal.
Ahí hay un problema severo, que lo sintetiza con precisión Jorge Medina Viedas en su artículo de ayer en Milenio: “si se protegen a los monopolios como ha ocurrido en este país, al presentarse una crisis mundial del precio del maíz, son éstos los que imponen localmente la política de precios, y los que a la corta y a la larga, van a reproducir los desequilibrios y las injusticias”.
¿Sabrán algo de eso los que convocan a marchar contra el alza al precio de la tortilla?

phiriart@cronica.com.mx

 

El agua y la irresponsabilidad criminal del prd en el D.F.

Cuando cuauhtémoc cárdenas hizo campaña para jefe de gobierno del D.F. en 1997, habló muy bonito del proyecto de un acuaférico, algo muy real, efectivo y necesario para la gran ciudad, pero como generalmente ocurre con los políticos en campaña, fué pura demagogia. Una vez que estuvo en el poder, no hizo más que prepararse para postularse para candidato para la presidencia por el prd.  rosario robles tampoco hizo gran cosa por el agua en su corto período.  El peje prometió que le daría prioridad al agua pero no hizo más que organizar unas redes fabulosas de financiamiento negro para su campaña, que duró 6 años.  La auténtica prioridad del peje era él mismo, no la ciudad ni el agua.  Ahora, con ebrard, las cosas no van mejor, aunque cacareó que el agua era fundamental, en su primer presupuesto el agua ocupa un lugar muy atrás de sus ansiadas estaciones de radio y televisión para promover su imagen.

Pero el problema del agua se agrava cada día más en esta ciudad, el uso indiscriminado de pozos ha sobreexplotado los mantos acuíferos de la ciudad.  Lo que no revela el hipócrita gobierno de esta ciudad, es que existen  5 fallas geológicas que si se les suma la sobreexplotación de mantos acuíferos, proporcionan un posible panorama de desastre de magnitudes enormes.  El peje sabía esto, pero prefirió construir su monumento faraónico a la necedad del segundo piso del periférico que enfrentar el problema más urgente de la ciudad.

Hay una muy preocupante falla, la del Ajusto, que cruza la delegación Iztapalapa de oriente a poniente en diagonal norte-sur.  Esta falla, muy agravada por la sobreexplotación de mantos acuíferos, que ahora ya son cavernas en vez de depósitos de agua, ya ha generado hundimientos en la Colonia Ejército de Oriente, en Cabeza de Juárez, en la Unidad Vicente Guerrero, Constitución de 1917, Los Barrios de la Purísima, San Miguel y San Lucas.  Parece ser que el lugar con más peligro de derrumbe es la Vicente Guerrero.  El suelo de el área mencionada se mueve como gelatina, basta que pase un camión de agua o gas, por ejemplo, y edificios a 50 mts de distancia se mueven.  El día que se suscite un terremoto de alta magnitud, nada raro en esta ciudad, puede fácilmente ocasionar un hundimiento de edificios de la Unidad Vicente Guerrero, con la conjunción de la sobreexplotación de mantos acuíferos y la Falla del Ajusco.  Los muertos pueden llegar a miles y los únicos responsables son las pandillas perredistas y priístas que han detentado el gobierno de esta ciudad sólo para robar, desentendiéndose de los problemas más urgentes.

Las otras cuatro fallas son las siguientes:

Falla Las Cruces: Se extiende de la delegación Gustavo A. madero hasta la Cuauhtémoc, continúa hasta Cuajimalpa hacia el Monte de Las Cruces.  Se puede constatar el hundimiento en la Plaza Miravalle, de la copia de la Fuente de Cibeles, en la Roma.  También amenaza a Tlatelolco, Guerrero y Santa María.

Falla Contreras: Va por las delegaciones Venustiano Carranza, Iztacalco, Benito Juárez, Coyoacán, Álvaro Obregón y Contreras.  Esta falla ya afectó al Municipio de Ixtapaluca, del Edo. de México y a colonias alrededor del aeropuerto de la ciudad.

Falla  Xochimilco: Afecta a Xochimilco e Ixtapalapa.

Falla Tlalocapan:  Ocupa la zona que tenía el Lago de Chalco, se ubica donde está el poblado de San Antonio Tecómitl en Milpa Alta y colinda con Tláhuac.  Ya han habido reportes de inestabilidades estructurales en viviendas por esta falla.

Claro que las muy pesadas obras del segundo piso del periférico cruzan en varias partes alguna de estas fallas, por ejemplo, en la conflictiva zona de Periférico y Diagonal San Antonio, donde las obras llevan ya varios años e inauguraciones, que han hecho perder millones de horas-hombre a los sufridos capitalinos, las obras cruzan la Falla de Las Cruces y el peligro de derrumbe es enorme, precisamente aquí la constructora rioboo decidió montar las estructuras más pesadas del proyecto, algo muy estúpido y criminal, por supuesto que tuvieron problemas, es necesario que alguna autoridad les exija los estudios de suelos y los supervise, porque han estado apuntalando sus cimientos muy calladitos con la complicidad del hipócrita gobierno de esta ciudad.

Hace algunos años, ya se dió un problema muy cerca de este punto, en una unidad habitacional hecha por la constructora kapra, donde hubo hundimientos y fracturas de edificios. Claro que al peje y sus secuaces no les importó este hecho y al grito de ¡primero los pobres! se aventaron esta faraónica obra que sirve a los ricos pero que les dejó una lanota gracias a la complicidad de rioboo.  Además el maldito peje tuvo la puntada de decretar por sus polainas que el costo de esa obra se revele hasta el 2012, contraviniendo todas las leyes y la obligatoriedad de los gobernantes a revelarle al pueblo en que lo están metiendo y cuánto van a tener que pagar.  El maldito peje hizo la consulta popular preguntándole al pueblo si querían segundo piso, el pueblo dijo No, pero el peje de todos modos lo hizo, pasándose el resultado del referéndum por los zapatos.  Y todavía hubo gente que votó por este idiota.

Por esto, tenemos que actuar para echar fuera de la asamblea legislativa de la ciudad a los malditos perredistas en el 2009, mientras estos ladrones estén en el poder, el problema del agua se va a seguir complicando porque ocupan los enormes recursos de la ciudad para sustraerlos y  promoverse a sí mismos.

Hay un inventor mexicano que desarrolló un sistema que se adiciona al tanque del agua de la taza de baño y permite el ahorro de cuatro litros en cada descarga, este inventor tuvo la peregrina idea de ir con los perredistas, pero sólo lo usaron para conseguir presupuesto del 2007, dinero que luego desaparecieron y ahí quedó el proyecto.  Ésos son los perredistas.

Demagogia y Oclocracia

Escribiendo un post sobre el enorme problema del agua o su carencia y mal uso, surgió la palabra demagogia, refiriéndome a los políticos perredistas, pero este término los describe tan bien, que prefería ahondar más en el vocablo antes de escribir acerca del agua.  Los textos son robados de wikipedia y son mejores de lo que yo pude haber escrito.  Polibio, nacido en el 200 Antes de Cristo, describió perfectamente al ególatra peje, como la podrás comprobar al leer la definición de Oclocracia.  Quizás la principal razón de la enferma popularidad de este ladrón es que las masas obtusas están condicionadas por la oclocracia priísta de 70 años, donde el engranaje económico era la corrupción y la tranza.  En realidad el perredismo no es más que un priísmo de color amarillo, más cínico y mentiroso e igual de ladrón.

 
Demagogia: del griego, dmaggos, líder popular; dmos, pueblo) es una estrategia política que consiste en apelar a emociones (sentimientos, amores, odios, miedos, deseos) para ganar el apoyo popular, frecuentemente mediante el uso de la retórica y la propaganda.

La Real Academia Española define este término como la «práctica política consistente en ganarse con halagos el favor popular» y también como la «degeneración de la democracia, consistente en que los políticos, mediante concesiones y halagos a los sentimientos elementales de los ciudadanos, tratan de conseguir o mantener el poder».

También puede considerarse la demagogia como un tipo perverso de oratoria, que permite atraer hacia los intereses propios las opiniones de los demás utilizando falacias o argumentos aparentemente válidos que, sin embargo, tras un análisis de las circunstancias, pueden resultar inválidos o simplistas.

Aristóteles la señaló como la forma de gobierno corrupta contraria a la democracia. Polibio la definió como Oclocracia.  (Sinónimo de Demagogia. Oclocracia: la acción demagógica, esta puede desarrollarse de dos maneras, aunque es bastante difícil poder distinguir de manera clara y precisa los momentos casi siempre concomitantes de las dos acciones. Un tipo de acción, en efecto, es la ejercida por quien, aprovechando situaciones histórico-políticas y dirigiéndolas para fines propios, excita y guía a las masas populares sometiéndolas gracias a particulares capacidades oratorias y psicológicas, a menudo instintivas, que le permiten interpretar sus humores y sus exigencias más inmediatas, uniendo esto a dotes carismáticos no comunes. En el desarrollo de esta política, no se tiene en cuenta, más que en forma superficial y burda, los reales intereses del país ni los resultados últimos a los que puede conducir con el tiempo la acción demagógica, dirigida en cambio, más que nada, a la conquista y al mantenimiento de un poder personal o de un grupo. Con el término, nos referimos a una situación política correspondiente a la descrita, pero en la que dominan las masas en movimiento y se imponen sobre el legítimo poder constituido y sobre la ley haciendo valer sus propias instancias inmediatas e incontroladas).

Estas definiciones, caracterizan claramente  a varios de los actores actuales, como fidel castro, hugo chávez, el peje, evo morales, etc.,  pero, después de todo, siempre han existido enfermos de ego y megalomanía, el problema más bien, es que una parte de la sociedad, obtusa y estúpida, apoye a estos autócratas que sólo generan desastre a su paso.