150 años de una Constitución que nunca se cumplió
Claro que es mejor tener una Constitución que nada, de algún modo, una Constitución es como el acta de nacimiento de un país, son las reglas del juego, es un contrato entre pueblo y gobernantes, pero, desgraciadamente, nuestra Constitución no tuvo el respeto que merecía y los presidentes priístas la cambiaron como se les pegó la gana; igual se hacía populista izquierdista con luis echeverría que neolibelarista con carlos salinas, la Constitución de 1917 ha sufrido más de 400 enmiendas, pero de hecho todas las Constituciones que ha tenido México han sufrido la misma suerte; desde la de Chilpancingo, la imperial de Iturbide, la de 1824 y la de 1917, apenas se promulgaban empezaban a ser manipuladas por el gobernante en turno de acuerdo a los intereses del momento.
Las Constituciones han sido buenas pero hemos tenido gobernantes y diputados chatarra; ladrones y mentirosos que o burlan la ley o la cambian a su conveniencia. Lo único que ha reinado es la impunidad de quienes detentan el poder. Lo decimos de nuevo: El principal reclamo del pueblo de México es la aplicación de la ley, tal cual, sin manipulaciones o negociaciones, requerimos de un verdadero estado de derecho.
Por supuesto que necesitamos una nueva Constitución, pero no podemos contar con los diputados chatarra que ahora padecemos.
