Las tranzas en el poder judicial
Quizá el mayor requerimiento social en nuestro país es el acceso a la justicia, es un sueño poder vivir en un lugar donde no exista corrupción. Infortunadamente, vivimos exactamente lo contrario. El pri organizó un país donde el motor económico era y es la corrupción, el ejecutivo priísta dominó a los poderes legislativo y judicial al grado de desaparecerlos, es muy buen negocio ser juez y otorgar fallos al mejor postor.
Claro que los jueces jamás reciben dinero ni negocian directamente, pero sí su secretario de actas y acuerdos. El procedimiento es el siguiente:
Alguien te fastidia, te comete fraude o algún delito penal.
Contratas un abogado que promueve un juicio contra la persona que te fregó.
Se mete la demanda, presentas las pruebas contundentes.
El juez cita a la otra parte y le pide que presente pruebas y alegatos.
Después de que el juez tiene ambas declaraciones y pruebas, dice que las va a mandar a un perito para su evaluación.
Para esto, ya ambos abogados ya le llegaron al secretario de actas y acuerdos, luego tratan de llegar primero con el perito con el objeto de sobornarlo, el tamaño del soborno va en función de un 10%, pesos más, pesos menos, del importe de la demanda.
A veces, el perito se hace tonto y recibe dinero de las dos partes. Emite un peritaje ambiguo.
Ya sea que el peritaje favorezca a una de las dos parte o sea ambiguo, la parte perdedora va a protestar, por lo que el juez les píde que contacte un perito y presente un nuevo peritaje.
Obviamente, hay que dar una buena lana al perito para que emita un peritaje a favor, luego de presentarlo al juez, el paso siguiente y obligado es sobornar al secretario de actas.
El mejor postor se lleva el fallo a favor.
Siempre queda el recurso de apelación, pero para estas alturas, la gente está harta y totalmente gastada, ya le pagó al abogado y a dos peritos, tal vez al secretario de actas y el asunto no tiene para cuando terminar. Lo que aprendes es que cuando alguien te estafa, ya te fregaste, sale más barato comerse la estafa que tratar de defenderse, porque generalmente los defraudadores saben como se manejan estos asuntos y lo más que puede pasar es que devuelvan lo que te robaron.
En las cárceles, hay un 80% de reclusos que no conocen al juez que los condenó. El tiempo de los procesos judiciales es casi eterno, el dinero que se les paga a los jueces y achichincles es enorme pero su productividad poca y parcialidad mucha.
Así se practica la ley en México.
