En el poder legislatranza viven como jeques árabes gracias a nosotros, los tontos mexicanos
Pues bien por la virtual patricia, pero pobres de nosotros, que somos los que pagamos esos ridículos anuncios que no pedimos y que estos tarados nos imponen para torturarnos y tratar de mejorar su imposible de mejorar imagen.
Asqueroso poder legislativo, no sé que obsesión tienen los políticos, de que todo lo quieren sacar del presupuesto; hipócritamente hablan de defender a los pobres, de luchar por causas sociales, pero la verdad, es que se valen del puestecito para sangrar a la patria a más no poder. ¿Para que sirven unos pinches pines de oro de 7,000 pesos? ¿para 500 tarados? cargo a la nación. Obviamente, los señores diputados necesitan unas buenas edecarnes, si no, no pueden legislar (o detener las reformas que desesperadamente nos urgen). Cargo a la nación.
También los señores dipus, necesitan estar comunicados, jodámonos a pagarles 9 millones de pesos para que hablen los grupos parlamentarios, las comisiones y los comités. Cargo a la nación.
Pero se me olvidaba que los señores dipus necesitan alimentarse, ¡qué descuido imperdonable!, los mexicanos estamos obligados a pagarles sus alimentos, pero no en cualquier lugar, no freguemos, tiene que ser en los lugares más caros, para ir de acuerdo a la importancia de los dipus, así que busquemos restaurantes con platillos de 300 o 400 pesos para arriba, con buena musiquita, donde les podamos pagar hasta el estacionamiento para sus costosos vehículos, de ellos y los de sus guaruras o acompañantes, edecarnes, secretarias y acompañantes. Obviamente, no hay que atreverse a ofrecerles ron o brandys baratos, no, hay que darle unos buenos coñaqs, hennesys o viudas de algo. De perdida, buenos champagnes para que nos hagan el favor de ponerse de acuerdo, como para subirse otra vez el sueldo o sacar adelante la ley para que cuando un día festivo caiga en sábado o domingo, hay que pasarlo al siguiente lunes, para obtener un buen puente, porque ya nosotros, los chichimecas estamos tan ricos y hemos trabajado tanto que necesitamos más días de asueto e improductividad.
¡La estética! los dipus necesitan tener su pelito bien cuidado, le dieron un merecido presupuesto de 376 mil pesos. Cargo a la nación.
También debemos entender que hablar y debatir los deshidrata, pobrecitos. Se dieron un presupuesto de 2.5 millones de pesos para tener suficiente agua, porque un dipu no debe beber nunca agua de la llave como nosotros, no, ellos merecen beber agua Perrier de manantiales franceses, porque ellos se cuecen aparte, son la clase divina que nos hace el favor de cuidarnos con leyes chin..buenas. Cargo a la nación
Para que se laven sus manitas y hagan pipí, van 8 millones de pesos en agua de la llave. ¿Luz? 19 millones. Servicio postal: 2 millones. Cargo a la nación.
Cuando un dipu se enferma, hay que cuidarlo bien, pero los servicios médicos en México no son muy buenos, habiendo tan buenos especialistas y que hablán inglés en Houston, por lo tanto, se autorecetaron un presupuesto de 69 millones para la subcontratación de servicios médicos, hospitalarios y de laboratorios. Cargo a la nación.
De los sueldos ya hemos hablado, es obvio que los dipus trabajan tanto que merecen bonos de productividad, para tenerlos contentos hay que encontrar la manera de que no se gasten sus dietas, sus percepciones deben de permanecer íntegras, pagando nosotros cualquier gasto de su manuntención, o cualquier deseo de sus calenturientos cerebros. Hay que hacer intensas movilizaciones de masas para exigir que nos permitan pagarles suites de lujo permanentes en el Nikko, o en el Four Seasons, donde les podamos mandar bellas jóvenes (o bellos, asegún sea su preferencia) para que les den ricos turbomasajes con servicio completo. También deberíamos colocar en el Champs-Elyseés mexicano, el Paseo de la Reforma, las efigies en oro, estatuas que rememoren por siempre a estos próceres del poder legislatranza. Cargo a la nación.
Pero si tomamos en cuenta que a nosotros nos cuesta una gónada u ovario ganar algo para sobrevivir, que tenemos que invertir y arriesgar nuestros recursos tan difícilmente ganados para poner un negocio, o trabajar en un empleo la mayor parte de las veces recibiendo un salario mucho menor a nuestras necesidades, sobre todo, que tenemos que pagarnos nuestros cortes de pelo, nuestros celulares, nuestros transportes, comemos casi siempre mal y pagamos totalmente nuestra comida, a veces tomamos parados en una esquina una torta o unos tacos, no tenemos edecanes, ni guaruras, ni pines de oro, ni fuero, ni costosos viajes pagados por la nación, ni operaciones gratis en Houston, muchas veces tenemos que curarnos nosotros mismos como podamos, tenemos que pagar nuestra luz y teléfonos. Siempre nos quedará la opción de constituirnos en una turba enfurecida e ir a San Lázaro para lincharlos, quemarlos, ahorcarlos, arrastrar sus asquerosos cuerpos por las calles y que los devoren los perros
