El incremento de los secuestros en México
Hay pocas cosas más terribles que pasar por la experiencia de un secuestro, es algo con lo que se vive el resto de la vida, si es que hay vida. Para la familia, es también devastador, cuando matan al secuestrado y al perder los ahoros de toda una vida.
Es un acto infame y no tiene perdón. Urge aumentar el castigo a los secuestradores, para ellos pido que se cambie la Constitución y se les dé la pena de muerte, mientras tanto, lo menos que pueden tener es cadena perpetua. Por lo pronto, nadie puede negar que la pena de muerte ya existe en México, la está aplicando el crimen organizado contra nosotros, mientras los legisladores defienden a los asesinos y secuestradores.
Los medios, los industriales ricos, (objetivo de los secuestradores) le echan la culpa al gobierno federal por no protegerlos, pero yo no estoy seguro de que toda la culpa sea del gobierno federal; para empezar, heredó una policía que tiene una herencia de corrupción desde decenas de años de priísmo.
Vamos a suponer que se despide a toda la policía federal, ¿A quién pones? ¿Qué vas a hacer con esa gente desempleada y que muchos se van a dedicar abiertamente al crimen organizado, si no es que ya forman parte de él?
Cuando los medios y la gente habla del gobierno se refieren al poder ejecutivo, pero también cuentan el poder legislativo y el judicial que más bien han tenido un factor bloqueador ante medidas urgentes que ha presentado el poder ejecutivo. Por ejemplo, la propuesta de la unificación de las policías del país, que simplemente no pasa, por las polainas de los legisladores que siguen actuando como los principales enemigos del país.
Luego está la penetración del crimen organizado tanto en el poder legislativo como en el judicial, desde que Felipe Calderón empezó a usar a las fuerzas armadas contra el narco, el pri y el prd no han dejado de criticar la medida. Tampoco se libran los gobiernos de los estados, donde el virrey-gobernador forma parte del crimen organizado y por ende, protege a los criminales; la obviedad es que usa a su policía y ministerios públicos para tal fin. Del el poder judicial todos sabemos que con una lana se consigue casi todo.
El cobarde asesinato de Fernando Martí, de 14 años de edad es algo que definitamente colmó a la sociedad, a pesar de haber pagado un millonario rescate, la banda de la flor asesinó al muchacho. Lo remarcable de este punto es que al menos uno de los integrantes de la banda, presuntamente josé luis romero jaimes, comandante judicial, pertenece a la policía perredista del D.F. Otro presunto integrante de la banda es un tal moreno jiménez, policía federal adscrito al aeropuerto de la Ciudad de México, el centro neurológico del narco en el país.
La incriminación del gobierno perredista es innegable, no sólo están penetrados sino que forman parte activa y medular del crimen organizado. Esto no empezó con ebrard, viene del peje y más atrás, del priísmo; recordamos que cuando el negro durazo era jefe de policía de la ciudad, sacaba de Lecumberri por las noches a ladrones especialistas en robo a casas para que le consiguieran centenarios, porque eran su debilidad. Lo que hizo el perredismo fué aprovechar la estructura criminal priísta de la policía capitalina para engordar su cochinito. Hace unos días, la policía federal capturó al principal narco colombiano, ever villafañe martínez, del cártel del Norte del Valle en Colombia. No es casualidad que ese narco viviera en el D.F., la alianza entre el gdf y los cárteles colombianos es antigua. Recordemos que cuando policías federales detuvieron a jaime maya durán, estaba resguardado por policías capitalinos a cargo de gabriel regino, con depósitos comprobados a su cuenta de cheques por maya durán (ver http://mexico.blogsome.com/2006/12/04/el-prd-penetrado-por-el-narco-y-otras-cosas).
¿Qué hacer? no se le puede pedir al gobierno federal una omnipresencia que nos defienda, esperar protección de la policía del DF suena bastante estúpido, ellos mismos son los secuestradores. Imposible que las policias estatales o municipales den alguna protección a la ciudadanía, o son parte del crimen organizado o son tan incompetentes y están tan mal armados que su ayuda es bastante deplorable. En el DF, usan a los policías especiales (GERI) como guaruras y niñeras de la cúpula perredista. No hay otro remedio que defendernos con nuestros propios medios pero antes:
1.- Necesitamos unirnos como sociedad y establecer acciones de defensa.
2.- Por favor, que nadie vote por el pri o el prd, son narco-partidos, votar por ellos es votar por el crimen organizado.
3.- No pagar rescates, el único móvil del secuestro es obtener dinero y no sirve de nada en muchos casos, de todas maneras matan al secuestrado. Si las bandas de secuestradores saben que no van a recibir dinero por su crimen y van a ser exhaustivamente perseguidos y castigados, lo van a pensar tres veces antes de secuestrar a alguien.
4.- Instaurar la pena de muerte para secuestradores, mientras como mínimo, la cadena perpetua es lo menos que podemos darles.
5.- Reportar sólo a las policías federales las actividades criminales, es estúpido hacerlo con las policías locales porque están coludidas. Es importante que toda la sociedad esté vigilante porque somos más, no pueden contra todos nosotros. También hay penetración en la policía federal pero no es tan grave como con las policías estatales y municipales.
6.- Seguir el ejemplo de España y Chile, donde la policía es el ejército, la guardia civil y los carabineros han dado estupendos resultados. También se debe dignificar la carrera policial, hoy en día a ninguna persona limpia y decente se le ocurriría meterse de policía, no se considera una profesión digna. Sólo los estratos más bajos de la población buscan meterse a la policía cuando no pueden encontrar otra cosa mejor. Los criminales son los candidatos ideales para las policías judiciales. El día que logremos una policía admirada y respetada, al nivel de la policía francesa o de los Bobbies en Inglaterra, podremos esperar una sociedad más segura y mejor aún, como en la República Checa, donde han logrado que no haga falta poner policías en la entrada del metro, por ejemplo; la gente respeta tanto las leyes que no puedes escuchar siquiera que alguien toca el claxon de su auto. Como los gobiernos, los pueblos tienen las policías que merecen.
Adivina cuál es el policía mexicano en las siguientes imágenes:



