De sindicatos de maestros
Nuevamente el D.F. fué secuestrado por hordas de maestros, ahora del Estado de Morelos, en otro capítulo más de barbarie y estupidez.
De la marcha de ayer se desprenden varias lecturas:
1.- En vez de proteger los intereses de los capitalinos, el perredista gobierno de la ciudad se pone a cuidar a los zombis maestros que vinieron a extorsionar bloqueando la circulación para que escucharan sus estúpidas demandas. Otro gobierno responsable ni siquiera los hubiera dejado entrar en la ciudad; una cosa es la libertad de expresión y otra el pisotear los derechos de los demás.
Foto: Francisco Huer, Crónica.
2.- Las peticiones de ese hato de retrógradas son inverosímiles, pretenden mantener la costumbrita de heredar sus plazas, nacida durante el priismo populista. ¿Capacidad? ¿Productividad? ¡No! ¿Demostrar su aptitud mediante un examen? ¡Nunca! ¿Para qué molestarse en estudiar y ser mejores? Una vez que un maestro tiene una planta puede dedicarse a holgazanear.
3.- Los "responsables" maistritos de Morelos están en huelga desde el 13 de agosto. Una de las peores cosas que tenemos en México es la educación, a pesar de que el gasto en este rubro es altísimo, ocupamos el último lugar en la OCDE de gasto por alumno. ¿Qué significa esto? Que el dinero se queda en maestros, burócratas, otros empleados, pensionados y sindicatos. ¿Qué dan a cambio? una pésima calidad en la educación; representan más bien una carga inútil.
Actividad preponderante de los "docentes"
4.- La otra lectura, la más triste de todas, es que México está secuestrado por los sindicatos, los impunes sindicatos, conformados por haraganes traidores a la patria, quienes bloquean el progreso, hordas de mediocres que se aferran a un tercermundista y priísta pasado. Estos ineptos ocultan su miseria detrás de un contrato colectivo de trabajo.
