Ni un peso más a impuestos
He estado preparando un post en contra de subir impuestos, creo que más bien habría que balancearlos para que paguen los que se hacen mensos; hay muchos impuestos estúpidos, que fueron heredados por el pri que habría que quitar. Está también el impuesto a la nómina, que en lugar de estimular el generar empleos castiga al iluso que se pone a crear empleos. El impuesto a los activos fijos es otra sinverguenzada, entre otros muchos. Yo estoy porque se cobre el iva a alimentos y medicinas, ya es demasiado la carga impositiva al pequeño núcleo de causantes cautivos. Estoy de acuerdo con el 2% antipobreza, es más, que sea el 5% pero que también lo rebajen del impuesto sobre la renta, para que no nos carguen impuesto sobre impuesto. Todos coludos o todos rabones. No se vale hacerse maje para no pagar impuestos.
Por otro lado, está el enorme dispendio de los políticos, partidos, funcionarios y demás sinverguenzas que viven del presupuesto, tenemos una carga de 5 millones de huevones burócratas que son una auténtica pesadilla para todos. Además, están sindicalizados y cuidado te metas con ellos, te andan matando para defender sus "conquistas sindicales" (pura huevonada e ineficiencia).
Pero me acaba de llegar un correo con unas supuestas palabras de Denise Maerker. A esta periodista, en un principío me parecía sumamente respetable pero luego me parece que se cayó en su labor, sin embargo, coincido totalmente con ella en las siguientes palabras, espero que no se desdiga de ellas pero pienso que representan la opinión de todos los mexicanos: Estamos hartos del derroche de la clase política, estamos hartos de sus carrazos y de sus guaruras. Estamos hartos de los políticos.
El pasado sábado 22 de agosto
apareció en el AM en la sección de ATANDO CABOS"
que escribe Denise Maerker
con el titulo de NI UN PESO MAS lo siguiente:
"Ni un peso más en impuestos
si no se pone un alto al despilfarro
y al abuso del dinero público del que somos
testigos impotentes día con día.
Pagar impuestos es una obligación irrenunciable.
De acuerdo. dicho esto, no estoy dispuesta a pagar
ni un peso más de impuestos si antes no se pone un límite
a la cultura del dispendio que priva
entre nuestros gobernantes y funcionarios.
Las finanzas del Estado están en serias dificultades:
menos producción de petróleo, precio más bajo del barril,
menos turismo, menor actividad económica, menor recaudación. Falta dinero y de algun lugar lo van a tener que sacar.
Las opciones no son muchas: o se endeudan,
o cobran más impuestos o gastan menos.
¿Pero nos pueden pedir legitimamente más dinero
sin un programa draconiano de austeridad?
Yo creo que no.
Por eso y antes de que nos anuncien, de a cómo es el golpe,
habría que enviarles un mensaje claro y contundente.
Ni un peso más ….. si no se le pone fin a la opacidad
con que los gobernadores manejan el dinero público.
No puede el gobernador de Guanajuato comprar
mil hectáreas a billetazo limpio sin decirnos
de que partida lo sacó y reservarse la información
durante 5 años.
Ni un peso más si antes no transparentan
y controlan la forma en que los diputados
se gastan y se reparten el dinero.
Basta de acuerdos de la junta de coordinación politica
en la que se asignan millones a las bancadas.
No más turismo legislativo.
Basta de privilegios: que todos los funcionarios y
legisladores sean derechohabientes
del ISSSTE y si quieren otros seguros médicos
que se los paguen con su dinero.
Basta de la complicidad entre políticos
que los lleva a llamar traidor
al que se comporta con honestidad.
Ni un peso más si la Presidencia y el Ejecutivo
si no reducen su gasto corriente.
No se puede pedir más cuando en Los Pinos
se sobregiran año con año respecto a lo presupuestado.
Ni un peso más …. si no desaparecen las secretarías inutiles.
Y que se transparenten las millonarias partidas
previstas para el festejo del bicentenario .
Estamos en una severa crisis económica,
millones de mexicanos angustiosamente
buscan la manera de mantener su nivel de vida.
Cobrar más impuestos ahora es como hacerlo
en tiempos de guerra, la justificación y el discurso
tienen que ser inapelables.
Y para eso hoy se necesita no un compromiso,
sino una demostración de austeridad sin precedentes,
un auténtico cambio en la cultura de las élites gobernantes
respecto del dinero público, de lo contrario,
la evasión y el no pago, quedaran
plenamente validados y justificados"